Refugio Franciscano reabre y retoma adopciones tras tres meses

0

Luego de tres meses de incertidumbre, el caso del Refugio Franciscano da un giro importante: el albergue recibió autorización para reanudar sus actividades y volver a recibir animales en adopción, en medio de una controversia legal y social que no ha terminado del todo.

gobierno-cdmx-aclara-dudas-sobre-refugio-franciscano-desalojado

Por Juan Pablo Ojeda

 

Luego de tres meses de incertidumbre, el caso del Refugio Franciscano da un giro importante: el albergue recibió autorización para reanudar sus actividades y volver a recibir animales en adopción, en medio de una controversia legal y social que no ha terminado del todo.

La reapertura ocurre después del desalojo realizado en enero en la alcaldía Cuajimalpa, donde fueron asegurados 936 perros y gatos tras denuncias por presuntas malas condiciones. Desde entonces, el futuro de los llamados “franciscanitos” ha estado marcado por disputas entre autoridades, organizaciones civiles y simpatizantes del refugio.

En este nuevo escenario, la administración del albergue sostiene que el espacio está listo para operar nuevamente. De acuerdo con sus responsables, se realizaron mejoras importantes: renovación de tuberías, control profesional de plagas, adecuaciones en áreas para gatos y trabajos de mantenimiento general que buscan garantizar condiciones más adecuadas para los animales.

Incluso, el refugio abrió sus puertas al público para mostrar estos cambios y reforzar su postura: los animales pueden regresar y el lugar cuenta con la capacidad para albergarlos. Su dirigencia insiste en que no existe impedimento técnico ni sanitario para retomar funciones de manera regular.

Sin embargo, el conflicto no desaparece. Mientras el refugio busca recuperar su operación, el Gobierno de la Ciudad de México mantiene activa la estrategia de promover la adopción de los animales asegurados, bajo el argumento de que es la vía más rápida para mejorar su calidad de vida, evitando escenarios de hacinamiento.

Este choque de visiones ha dividido opiniones. Por un lado, quienes apoyan al refugio exigen que los animales regresen a lo que consideran su hogar; por otro, autoridades y organizaciones de bienestar animal defienden que la prioridad debe ser encontrarles familias definitivas.

La tensión incluso se trasladó a las calles, con manifestaciones que partieron del Palacio de Bellas Artes hacia el Zócalo, donde simpatizantes del refugio pidieron la restitución de los animales.

En paralelo, el proceso legal sigue abierto. Aunque ya hay resoluciones que permiten avanzar en adopciones, estas no son definitivas y podrían ser revisadas por instancias superiores, lo que mantiene el caso en un terreno de incertidumbre.

Así, la reapertura del Refugio Franciscano no cierra el conflicto, pero sí marca una nueva etapa: la de un albergue que busca demostrar que puede operar en mejores condiciones, mientras las autoridades insisten en que el bienestar animal pasa por reducir la sobrepoblación y garantizar hogares responsables.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *