Felipe Miguel Delgado impulsa Integradora Legislativa municipal
En el Congreso, donde muchas veces las discusiones se sienten lejanas para la vida diaria, el diputado Felipe Miguel Delgado Carrillo, del Partido Verde Ecologista de México, presentó una propuesta que aterriza la política pública en lo más cercano al ciudadano: el municipio. Su proyecto se llama “Integradora Legislativa” y, más que una reforma o una nueva ley, es un equipo de jóvenes especialistas que busca ayudar a presidentes municipales a gastar mejor y gobernar con más orden.
Por Bruno Cortés
En el Congreso, donde muchas veces las discusiones se sienten lejanas para la vida diaria, el diputado Felipe Miguel Delgado Carrillo, del Partido Verde Ecologista de México, presentó una propuesta que aterriza la política pública en lo más cercano al ciudadano: el municipio. Su proyecto se llama “Integradora Legislativa” y, más que una reforma o una nueva ley, es un equipo de jóvenes especialistas que busca ayudar a presidentes municipales a gastar mejor y gobernar con más orden.
Para entender la importancia de esto hay que decirlo claro: el municipio es el primer contacto que tiene la gente con el gobierno. Es quien arregla las calles, cobra el predial, mantiene los parques y recoge la basura. Pero también es el nivel de gobierno que suele tener menos recursos técnicos para planear bien y administrar con eficiencia. Ahí es donde entra esta “Integradora”.
La dinámica es sencilla en papel, pero ambiciosa en alcance. Los alcaldes que se acerquen recibirán acompañamiento técnico personalizado. Primero, el equipo escucha cuáles son los problemas reales del municipio: si falta dinero, si el catastro está desactualizado, si no se recauda lo suficiente o si los proyectos urbanos no despegan. Después, elaboran propuestas específicas para maximizar el presupuesto, fortalecer la recaudación y mejorar la ejecución del gasto con criterios de eficiencia y transparencia.
En términos prácticos, esto significa algo muy concreto: que cada peso público rinda más. Y eso, en economía pública, no es menor. Cuando un municipio recauda poco porque no tiene actualizado su padrón catastral o porque no usa herramientas tecnológicas, termina dependiendo más de participaciones federales y estatales. Cuando no planea bien su gasto, los proyectos se quedan a medias o no generan el impacto esperado.
El equipo está dividido por especialidades. En transformación digital, Aldo Macedo plantea asesorar en digitalización, ciberseguridad, bases de datos y plataformas tecnológicas. Traducido al día a día: menos trámites en papel, menos filas, más control de información y mejor seguimiento del dinero. En gestión catastral y desarrollo urbano, Gilberto Pérez Alonso propone modernizar registros con herramientas como imágenes satelitales y sistemas de gestión territorial, lo que puede aumentar la recaudación sin subir impuestos, simplemente cobrando mejor lo que ya existe.
En la parte financiera, Juan Antonio Lavín busca ordenar procesos presupuestales e identificar áreas donde se puede gastar mejor. Aquí entra un concepto clave de política pública: eficiencia del gasto. No se trata de gastar más, sino de gastar mejor. Y en recuperación de espacios públicos, Darwin Angulo propone proyectos urbanos replicables, como parques modulares, gimnasios al aire libre y estrategias de diseño ambiental para prevenir el delito. Esto no es solo estética urbana: está probado que espacios públicos bien iluminados y cuidados reducen percepción de inseguridad y reactivan economía local.
Delgado Carrillo insiste en que muchos municipios necesitan acompañamiento técnico para consolidar administraciones saludables y con visión de largo plazo. Y ahí está el fondo del asunto: profesionalizar la gestión municipal. En un país donde más de dos mil ayuntamientos enfrentan realidades muy distintas, contar con asesoría especializada puede marcar la diferencia entre un trienio improvisado y una administración que deje bases sólidas.
La apuesta del legislador es construir un modelo de colaboración donde perfiles técnicos trabajen junto a autoridades locales, sin importar colores partidistas, con un objetivo común: fortalecer capacidades institucionales. En tiempos donde la discusión pública suele centrarse en grandes reformas nacionales, esta propuesta pone la lupa en lo local, donde realmente se sienten —o no— los resultados del gobierno.
