Niegan regreso de perros al Refugio Franciscano; CDMX acelera traslado a Brigada Animal
El Gobierno de la Ciudad de México confirmó que no permitirá el regreso de los perros rescatados al Refugio Franciscano debido a deficiencias estructurales y legales, y alista el traslado de más de 290 animales a la Brigada de Vigilancia Animal, en medio de un proceso de supervisión ciudadana y atención veterinaria especializada.
El Gobierno de la Ciudad de México prepara el traslado de cientos de perros rescatados del Refugio Franciscano hacia instalaciones de la Brigada de Vigilancia Animal, en medio de señalamientos sobre las condiciones jurídicas y físicas que impiden su retorno al albergue original.
En conferencia de prensa, autoridades capitalinas informaron que, a casi cuatro meses de la intervención en el refugio ubicado en Cuajimalpa, no existe previsión para que los animales regresen a dicho espacio, al no garantizar actualmente condiciones adecuadas para su bienestar, en apego a una instrucción judicial que prioriza el interés superior de los seres sintientes.
La secretaria del Medio Ambiente, Julia Álvarez Icaza, detalló que en una primera etapa se contempla el traslado de 293 perros que permanecen en el Ajusco hacia la Brigada de Vigilancia Animal, proceso que será paulatino, organizado y acompañado por sociedad civil bajo un esquema de observación para asegurar la integridad de los animales.
Álvarez Icaza subrayó que actualmente el gobierno capitalino mantiene bajo resguardo a 824 perros en distintos espacios temporales, incluidos el Ajusco y el Deportivo Hermanos Galeana, con el objetivo de concentrarlos progresivamente en instalaciones con mejores capacidades de atención médica, etológica y operativa.
Por su parte, la secretaria de Salud Pública, Nadine Gasman Zylbermann, informó que 76 perros han sido trasladados al Hospital Veterinario, de los cuales 42 ya fueron dados de alta, mientras que 34 continúan en tratamiento, incluyendo seis en estado delicado por tumores cancerígenos. Añadió que los animales han recibido atención integral que incluye vacunación, desparasitación y esterilización.
Gasman Zylbermann reconoció que al momento de la intervención, varios perros presentaban condiciones graves de salud —problemas digestivos, respiratorios, dermatológicos y malnutrición—, lo que derivó en fallecimientos. De acuerdo con cifras oficiales, se han registrado 34 decesos distribuidos en distintas sedes de resguardo.
En el ámbito político y legal, el subsecretario de Concertación Política, Juan José García Ochoa, explicó que el conflicto en torno al Refugio Franciscano involucra a asociaciones privadas y ha sido atendido mediante procesos de diálogo institucional para construir acuerdos que permitan regularizar su operación.
El funcionario indicó que se trabaja con los responsables del refugio en la revisión de condiciones ambientales, sanitarias y de infraestructura, ya que actualmente el espacio no cumple con los requisitos necesarios para funcionar como albergue. Asimismo, se plantean esquemas de adopción coordinados y la elaboración de protocolos compartidos.
En paralelo, el gobierno encabezado por Clara Brugada Molina avanza en la construcción de un nuevo refugio público, cuya primera etapa podría estar lista en aproximadamente tres meses, con el objetivo de fortalecer la política de bienestar animal en la capital.
Las autoridades reiteraron que todas las acciones emprendidas responden a criterios técnicos, jurídicos y de salud pública, y que cualquier decisión futura sobre el Refugio Franciscano dependerá de que se garanticen condiciones adecuadas para los animales, conforme a estándares institucionales.
