El gobierno de México y Estados Unidos iniciaron formalmente el proceso de revisión del Tratado México, Estados Unidos y Canadá, uno de los acuerdos comerciales más importantes para la economía de América del Norte.
El anuncio se dio tras una reunión entre el secretario de Economía de México, Marcelo Ebrard, y el representante comercial estadounidense, Jamieson Greer, quienes acordaron poner en marcha la primera ronda de discusiones bilaterales dentro del mecanismo de revisión periódica del tratado.
De acuerdo con la Secretaría de Economía de México, este proceso busca evaluar el funcionamiento del acuerdo comercial y, al mismo tiempo, identificar áreas de mejora para fortalecer la integración productiva entre los países de la región.
Los equipos negociadores de ambas naciones ya recibieron instrucciones para concentrar las discusiones en tres ejes estratégicos que marcarán el rumbo de la revisión del tratado.
El primero tiene que ver con las reglas de origen, un elemento clave del acuerdo. La intención es reforzar las normas que determinan qué productos pueden beneficiarse del tratado, con el objetivo de asegurar que los beneficios se concentren en las economías de América del Norte.
El segundo eje se centra en la sustitución de importaciones provenientes de otras regiones del mundo. La idea es impulsar políticas que reduzcan la dependencia de insumos externos y que fortalezcan la producción dentro de la región.
El tercer punto está relacionado con las cadenas de suministro. En los últimos años, las crisis globales han mostrado la vulnerabilidad de los flujos productivos internacionales, por lo que uno de los objetivos es reforzar la seguridad y estabilidad de las cadenas industriales que conectan a los tres países.
Según el calendario preliminar, los equipos técnicos celebrarán su primera sesión de trabajo durante la semana del 16 de marzo de 2026. A partir de entonces, las delegaciones mantendrán reuniones periódicas para avanzar en la revisión del acuerdo.
Esta primera fase será bilateral entre México y Estados Unidos. Posteriormente, las conclusiones se integrarán en una etapa de diálogo trilateral con Canadá, el tercer socio del tratado.
Para el gobierno mexicano, el objetivo es mantener al T-MEC como uno de los principales motores de crecimiento económico de la región, en un contexto internacional marcado por tensiones comerciales, cambios en las cadenas globales de producción y una creciente competencia entre bloques económicos.
La revisión del acuerdo no implica necesariamente una renegociación completa, pero sí abre la puerta a ajustes que permitan adaptar el tratado a las nuevas realidades del comercio internacional y a las necesidades industriales de América del Norte.